close

Estimados usuarios de Loveotv.

 

Mediante este anuncio les informamos del rumbo que la Plataforma Loveotv desea tomar:

 

En primer lugar nuestro principal objetivo es concienciarles de que pertenecen a una Comunidad de "iguales" SIN ANIMO DE LUCRO. Piensen que son miembros/socios de un Club Social de Cine/TV alternativo, que no existe en ningún canal de TV de pago. Como si fuese una Comunidad de Vecinos en armonía. Todos aportan por el bien común. Vamos a conocer vuestras valiosas opiniones y viceversa. Les pedimos un ejercicio de imaginación ocupando nuestro lugar en la Dirección de LoveoTV.

 

Les presentaremos todas las facturas de nuestros Proveedores, incluyendo nuestro Personal Técnico, así como los últimos extractos de la cuenta bancaria y de Paypal. De esta manera entenderán las acciones necesarias que deberán llevar a cabo los Usuarios Registrados para MANTENER E INCLUSO MEJORAR LOVEOTV. Verán los números cada mes, e intercambiaremos opiniones para decidir las acciones a tomar.

 

Nosotros entendemos que ningún usuario está a gusto con publicidad y nosotros tampoco. Así que ustedes mismos decidirán el camino de Loveotv, sabiendo los gastos que hay que cubrir.

 

Se nos ocurrió la idea de incentivar las Donaciones para poder ir ELIMINANDO LA PUBLICIDAD:

 

TODO USUARIO REGISTRADO QUE DONE, QUEDA EXENTO DE PUBLICIDAD (1 mes a partír del día de la donación)

 

Haciendo click aquí van a la página de Donaciones donde pueden ver toda la información que necesitan para confiar en formar parte de esta Comunidad Loveotv y ayudar a su mantenimiento y crecimiento.

 

¡Muchas Gracias!

LA LIBERTAD DE HACER LO CORRECTO

“A una persona, se le puede quitar todo, salvo una cosa, la última de las libertades humanas: Su actitud personal antelas circunstancias que le toca vivir”. Viktor Frank

LA LIBERTAD DE HACER LO CORRECTO

El psiquiatra Viktor Frankl, creador de la terapia del sentido de vida (logoterapia), paso 4 años encerrado en los campos de concentración de Auschwitz. Estando alli, acuño una frase: “A una persona, se le puede quitar todo, salvo una cosa, la última de las libertades humanas: Su actitud personal antelas circunstancias que le toca vivir”

Tal vez te quejes y arguyas que no hay punto de comparación, entre los que vives y lo que el vivió: Tienes razón.

Durante su cautiverio, encadenaban a los presos de 2 en 2 para ejecutar los trabajos forzados. Pasaba que a veces, el compañero de Frankl desfallecía y caía al suelo. Cuando Frankl intentaba ayudarle, el guardia le daba un puntapié, mientras le gritaba “Porque le ayudas”. La siguiente vez que un compañero de cadena caía, Frankl no hacía nada para ayudarle, y el guardia le volvía a dar un puntapié, mientras le gritaba “Porque no le ayudas”.

Frankl comprendió que hiciera lo que hiciera, habría patadas; así que decidió que, en adelante, seguiría su instinto natural: Ayudaría al compañero que cayera (la última de sus libertades). Así las patadas recibidas, cobraban un nuevo sentido. Eran el precio por hacer lo que consideraba correcto. Un sentido que no era percibido por aquellos compañeros de prisión que solo actuaban por instinto de supervivencia y miedo (sin autonomía, sin sentir que podía elegir algo en su vida).  

Así, Frankl experimento un nuevo tipo de libertad. Se sentía, incluso más libre que sus captores -ellos solo recibían órdenes y acataban-. Cierto, Frankl no tenía ninguna influencia sobre lo exterior (lo que le tocaba vivir), pero si podía gobernar por completo como elegía vivirlo.

 Pregunta: En una empresa en general, ¿Estoy de cuando en cuando bajo las órdenes de un jefe tipo timonel (impersonal, controlador y toxico con las personas)? Si.

Pregunta: En dicha empresa, en general ¿Tengo la libertad como empleado, de ejecutar las acciones que quiera en cada momento? No.

Al igual que Frankl, no contamos con la primera libertad (La libertad de decidir que vamos a hacer), pero aún contamos con la segunda y última libertad: La autonomía para elegir nuestra actitud. Como Frankl, no siempre podremos expresar toda nuestra libertad en un entorno externo, más en nuestro interior, somos los dueños absolutos de y tenemos el control de nuestros corazones y mentes: Podemos decidir qué actitud elegimos tener en cada momento. Existe una frase que puede ejemplificar esta actitud “Uno no puede escoger la cara que tiene, pero si la cara que pone”.

Comentarios 0

No se encontraron comentarios